lunes, 7 de mayo de 2012

Un amor que duele.

¿Alguna vez han amado a alguien con tanta fuerza, con tanta pasión, qué los termina destruyendo?
No digamos que destruye, que te hace sufrir, que no te conviene. Y aun así amas a esa persona.
Es difícil hacerlo, más si no es correspondido. Aunque aveces esto nos sucede para poder madurar, para crecer emocionalmente.
A veces es necesario sufrir, es necesario un poco de dolor.

Muchas veces amamos a alguien que no es bueno para nosotros, que no es adecuado.
Quizás actúan como masoquistas, quienes aman a personas que no deberían amar.

Que si es muy mayor, que si es un familiar, que si nos trata mal, que si es el/la mejor amigo/a... Hay tantas y tantas posibilidades. Tantos y tantos impedimentos. Tantas y tantas maneras de decir ''el no es lo mejor para mi''. ''No es correcto que estemos juntos'' ''¿Qué dirá la gente?''.

Si pensamos en el que dirán jamás podremos ser felices, jamás podremos querer a nadie, puesto que nadie tiene las mismas expectativas y gustos. ¡Rompan los cañones de perfección! ¿Para que amar a alguien perfecto? Ese alguien no existe. La delicia del amor es en aceptar los defectos, saber tolerarlos y aprender a quererlos.

''Amarte a ti no es lo mejor, pero es perfecto''. Sabias palabras de la canción que escucho ahora.. Ricardo Arjona, necesariamente amar a alguien no es lo mejor, es lo correcto. Todos tenemos defectos y virtudes, y aveces creemos que los defectos son más en aquella persona, que llegamos a considerar perfecto a la hora de amar. En toda relación hay altos y bajos, no necesariamente por que estén en un bajo deben renunciar.

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